CORONAVIRUS EN ATENCION PRIMARIA 3
La relación médico-paciente es especial. El contacto físico y emocional es muy estrecho, y el vínculo que se establece es muy potente. Entendámoslo como lo que es: tiene que haber también una cierta distancia, es complicado ser médico de familiares y amigos, pero la conexión si se produce es brutal.
En el caso de los médicos de Atención Primaria es todavía más llamativo, porque la relación es longitudinal: os vemos muchas veces durante mucho tiempo, y acabáis siendo algo parecido a una familia.
Por eso esta epidemia nos está afectando tanto: ver tan malitos a algunos de nuestros pacientes, o estar alerta con que no empeoren los que tenemos en vigilancia domiciliaria tiene un coste emocional importante. He dicho ya antes y lo reitero aquí que para nosotros nuestros pacientes nunca son cifras, son siempre personas a las que miramos a los ojos.
Por eso reivindicamos que en la medida de lo posible se os atienda con las máximas garantías. Es verdad que la mayoría de los casos podrán superar la enfermedad en domicilio. Y que incluso hay neumonías que no van a precisar ingreso hospitalario. Pero hay que establecer criterios muy claros de manejo terapéutico. Y esos criterios deberían ser universales para todo el país, digo más, para toda la Unión Europea. No está ocurriendo así, y es algo que nos indigna. La disponibilidad de camas, los fármacos que se están empleando... hay diferencias importantes entre Comunidades. La transferencia sanitaria a las Autonomías es un ERROR, la mayoría lo decíamos ya antes (¿por qué tu hijo puede sufrir una meningitis porque no puedes costearte una vacuna que en otra Comunidad es gratuita?) pero es mucho más patente ahora en esta crisis. Y no me vale lo de que es el Gobierno Central el que ha tomado el control en estado de emergencia: los recursos no se están distribuyendo de forma homogénea, priman las Autonomías. En Albacete, lo habréis visto en las noticias, estamos en una situación muy precaria. Y la ayuda se está prestando sólo desde otros hospitales de la provincia. El reparto de los recursos no debería depender del voluntarismo entre Comunidades, debería repartirse en función de las necesidades. Haya mucho o haya poco, para todos igual. No entro a discutir transferencias como la Educación, con un factor cultural importante. Pero en lo que respecta a la Salud, estamos hablando de un derecho universal, con parámetros objetivos que se pueden medir fácilmente. Y eso sin hablar de que la gestión es mucho más ineficiente cuando se hace desde 17 puntos distintos, con sistemas informáticos, protocolos diagnósticos y terapéuticos, etc, completamente diferentes.
Durante un año trabajé en Reino Unido. Allí los Centros de Salud funcionan como Fundaciones, con bastante autonomía, con lo que las consecuencias del secesionismo son visibles incluso dentro de una misma ciudad. La inequidad es la norma: es cierto que hay criterios de calidad comunes, pero son mínimos; la diferencia en la atención a los pacientes eran mayor que la que he visto entre los Sistemas de Salud españoles donde he trabajado (madrileño y castellanomanchego).
El concepto de Comunidad debe ser lo más inclusivo posible, entendiéndola como algo global y no nacional. Las fronteras impiden que el derecho universal a la Salud pueda ser ejercido de igual forma por cualquier ciudadano, lo que es bastante difícil de aceptar para muchos de nosotros.
En el caso de los médicos de Atención Primaria es todavía más llamativo, porque la relación es longitudinal: os vemos muchas veces durante mucho tiempo, y acabáis siendo algo parecido a una familia.
Por eso esta epidemia nos está afectando tanto: ver tan malitos a algunos de nuestros pacientes, o estar alerta con que no empeoren los que tenemos en vigilancia domiciliaria tiene un coste emocional importante. He dicho ya antes y lo reitero aquí que para nosotros nuestros pacientes nunca son cifras, son siempre personas a las que miramos a los ojos.
Por eso reivindicamos que en la medida de lo posible se os atienda con las máximas garantías. Es verdad que la mayoría de los casos podrán superar la enfermedad en domicilio. Y que incluso hay neumonías que no van a precisar ingreso hospitalario. Pero hay que establecer criterios muy claros de manejo terapéutico. Y esos criterios deberían ser universales para todo el país, digo más, para toda la Unión Europea. No está ocurriendo así, y es algo que nos indigna. La disponibilidad de camas, los fármacos que se están empleando... hay diferencias importantes entre Comunidades. La transferencia sanitaria a las Autonomías es un ERROR, la mayoría lo decíamos ya antes (¿por qué tu hijo puede sufrir una meningitis porque no puedes costearte una vacuna que en otra Comunidad es gratuita?) pero es mucho más patente ahora en esta crisis. Y no me vale lo de que es el Gobierno Central el que ha tomado el control en estado de emergencia: los recursos no se están distribuyendo de forma homogénea, priman las Autonomías. En Albacete, lo habréis visto en las noticias, estamos en una situación muy precaria. Y la ayuda se está prestando sólo desde otros hospitales de la provincia. El reparto de los recursos no debería depender del voluntarismo entre Comunidades, debería repartirse en función de las necesidades. Haya mucho o haya poco, para todos igual. No entro a discutir transferencias como la Educación, con un factor cultural importante. Pero en lo que respecta a la Salud, estamos hablando de un derecho universal, con parámetros objetivos que se pueden medir fácilmente. Y eso sin hablar de que la gestión es mucho más ineficiente cuando se hace desde 17 puntos distintos, con sistemas informáticos, protocolos diagnósticos y terapéuticos, etc, completamente diferentes.
Durante un año trabajé en Reino Unido. Allí los Centros de Salud funcionan como Fundaciones, con bastante autonomía, con lo que las consecuencias del secesionismo son visibles incluso dentro de una misma ciudad. La inequidad es la norma: es cierto que hay criterios de calidad comunes, pero son mínimos; la diferencia en la atención a los pacientes eran mayor que la que he visto entre los Sistemas de Salud españoles donde he trabajado (madrileño y castellanomanchego).
El concepto de Comunidad debe ser lo más inclusivo posible, entendiéndola como algo global y no nacional. Las fronteras impiden que el derecho universal a la Salud pueda ser ejercido de igual forma por cualquier ciudadano, lo que es bastante difícil de aceptar para muchos de nosotros.
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